Con apoyo y argumentos de la Bancada Avanza País se aprobaron leyes de impuesto y trazabilidad del tabaco. El documento “Que modifica la Ley N° 125/1991, modificado por la Ley N° 2.421/2004, por la Ley N° 4.045/2010 y por la Ley N° 5528/2015 sobre el Impuesto Selectivo al Consumo, crea un arancel específico a la comercialización de cigarrillos y destina un porcentaje del mismo al fortalecimiento de programas orientados a la Salud Pública, a la Educación y las Codeni”. De esta manera, se aprobó el proyecto de aumento de impuesto al tabaco al 30% más.

El senador Miguel López Perito quien fue uno de los proyectistas de este documento, junto a sus colegas Arnoldo Wiens y Desirée Massi, argumentó durante la sesión de la fecha que desde el punto de vista de un ciudadano común es difícil entender el tema y tampoco se puede saber qué datos se están escondiendo en este gran negocio que es el cigarrillo, que según los norteamericanos es uno de los principales negocios ilícitos que tiene el Paraguay.

Para calcular y estimar en qué medida este impuesto podría afectar a la producción tabacalera, el legislador presentó una explicación gráfica donde refiere que según datos obrantes en la prensa, el Paraguay está produciendo 60 mil millones de cigarrillos año, lo cual significa 3 mil millones de cajetillas; gran parte de las cuales se venden en Brasil a un poco menos de 2 reales, o sea 3.400 guaraníes. Aclaró que se no tienen estudios proveídos por parte de las tabacaleras, del Ministerio de Hacienda, ni de la Secretaría de Estado de Tributación, (ésta última se negó a dar datos según una nota él que pudo observar).

Las estimaciones –no oficiales- apuntan que una cajetilla de cigarrillo, hoy día, con el sistema moderno de producción no podría estar costando más de 500 guaraníes. Multiplicada la diferencia entre 500 guaraníes y 3.400 guaraníes que es el precio de venta, da una ganancia en toda la cadena de venta de 2.900 guaraníes por cajetilla, que por 3 mil millones de cajetillas resultan una ganancia de 8.7 billones de guaraníes (12% de nuestro PGN).

A partir de estos datos, la producción tabacalera ganó en 3 años 26.1 billones de guaraníes y en el mismo periodo de tiempo pagó U$S 365 millones o su equivalente, 2.04 billones de guaraníes en concepto de impuestos.

Por lo tanto, la ganancia en 3 años es igual a 24.06 billones de guaraníes o US$ 4.300.000.000, lo que representa una ganancia anual de U$S= 1.433.000.000.

López Perito resaltó que con esta ganancia de 1.433 millones de dólares todavía le queda a la industria tabacalera y su industria de contrabando 1.189 millones de dólares. “Llegué a la conclusión que de pobres no se van a morir, de quebrar, difícilmente van a quebrar porque es una ganancia que ninguna otra empresa ni otro rubro tiene en el país”, significó, ante los argumentos esgrimidos en contra de la aprobación de este proyecto de Ley.

Agregó que argumentar que está en peligro la producción tabacalera no corresponde, siendo es un un negocio extremadamente rentable.

Para el legislador, es importante que a partir de esta situación, se discuta seriamente acerca de política fiscal y sobre todo, de la implementación de un sistema de impuesto directo progresivo sobre la renta. Según manifestó, “estos parches que a veces usamos, pretenden de alguna manera solucionar el endeudamiento teniendo en cuenta que el endeudamiento es un gran negocio de los grandes capitales”.

 

Otras argumentaciones

 

López Perito había firmado el proyecto inicial y celebró el acuerdo de unificar proyectos sobre este tema, cuyos antecedentes tienen su origen en la identificación de “Espacios fiscales”, es decir, grandes diferencias que con el régimen tributario comúnmente aceptado a nivel mundial tienen algunos sectores de nuestra economía, cuyos ajustes no tienen impacto masivo en la población, y que representan oportunidades para el estado en la tarea de generar recursos con los cuales fondear los planes y programas orientados al fortalecimiento de nuestro capital humano.

Agrega el documento que dadas las diferencias en el esquema tributario a nivel mundial, el espacio fiscal más importante en el estado se encuentra la industria del tabaco, específicamente de los cigarrillos donde el Paraguay tiene uno de los regímenes impositivos más bajos del mundo. Paraguay es el país con menor carga tributaria sobre el tabaco de América –con excepción de Antigua y Barbuda– y se encuentra en el número 10 del ránking mundial de menor tasa impositiva (Fuente: “Reporte Global de la Epidemia Tabaco 2017”, OMS) y según el último informe de la Organización Mundial de la Salud (2015) relacionado a la industria del tabaco, el Paraguay es el país en toda América en el cual el cigarrillo es más barato y con menor carga impositiva, siendo en el mundo y entre 195 países, el sexto país con menores precios para este producto por delante de Irak, Camboya, Afganistán, Libia y Kirguistán.

Otro aspecto de la fundamentación del proyecto, resalta que en todo el mundo, los países están estableciendo progresivos impuestos a los cigarrillos y aumentando sus precios con el doble objetivo de proteger la salud de su población, estableciendo así barreras económicas orientadas a evitar el acceso precoz de niños y jóvenes al hábito de fumar y como medida compensatoria para generar recursos y solventar los gastos, que para la salud pública representa la asistencia de los pacientes que requieren atención como producto de patologías ocasionadas por dicho hábito de fumar.

Según un informe del Ministerio de Salud y Bienestar Social (MSBS) del año 2016, elaborado por la Dirección de Vigilancia de Enfermedades no Transmisibles (Felicia Cañete y Víctor Sequera), el tabaquismo mata 9 personas por día y tiene un costo de 285 millones de US$ de gastos en salud del Estado Paraguayo.

En la semana, el tratamiento de este tema estuvo en dudas, puesto que la Comisión de Hacienda del Senado no dictaminó, ante el boicot de los senadores oficialistas, que se ausentaron masivamente de la reunión.

El proyecto de Ley aprobado este jueves – y que pasa a la Cámara de Diputados-fue unificado y lleva la firma de los senadores Desirée Masi, Miguel López Perito, Arnoldo Wiens, Blanca Ovelar, Carlos Filizzola, Esperanza Martínez, Sixto Pereira y Hugo Richer.ue