“El caso Gramont Berres es una causa perdida por la irresponsabilidad, inoperancia e incompetencia de los representantes del Estado paraguayo en diferentes momentos”, dijo el senador de Avanza País, Miguel López Perito, quien lamentó que se llegara a un estado de sentencia que hoy ya no tiene vuelta atrás y que logró que el Paraguay esté en informconf internacional.

Refiriéndose a la deuda impaga que tiene nuestro país y que data de la época de la dictadura, el legislador dijo que la sentencia impuesta por el tribunal suizo es el castigo al país que durante la etapa de la dictadura abusó de los negocios, donde el límite entre los intereses personales o particulares y los del Estado, no estaban claramente establecidos. La demanda internacional está basada en una deuda contraída en la década del 80 por el embajador itinerante Gustavo Gramont Berres con diez bancos suizos.

Añadió que los tribunales internacionales usan estos tipos de mecanismos para penalizar de alguna manera el intento de camuflar negocios particulares a través de mecanismos seudo públicos. Refirió que aun cuando esta sentencia constituya un abuso, porque esta deuda la paga el Estado paraguayo, tenemos que entender que es de alguna manera la responsabilidad de las autoridades del gobierno de la época, y por otro lado es consecuencia de la desidia de gobiernos posteriores que no supieron trabajar o defender adecuadamente los intereses del país.

Para López Perito es muy llamativo que esta sentencia y el riesgo del embargo sobre las reservas internacionales del Paraguay hayan promovido un negociado que hasta hoy no es claro, pese a que se hicieron diversas denuncias y se pidieron informes al Banco Central del Paraguay.

Remarcó que es sospechoso mantener las reservas internacionales a un interés tan bajo en un banco de Suiza, supuestamente porque es el único que garantiza la inembargabilidad de los bienes de las reservas internacionales paraguayas, pudiendo tenerlas en cualquier banco internacional. “Estamos ganando apenas la décima parte de lo que deberíamos estar cobrando como interés por las reservas internacionales y llama la atención por qué hacer tan mal negocio con la plata y los recursos del Estado. Eso hace sospechar de que alguien está ganando con esa operación”, agregó.

El legislador criticó duramente este punto y remarcó que es legítimo sospechar que no haber solucionado el tema de Gramont Berres, obedece a mantener un negociado en el cual tendría que estar implicada mucha gente que ha estado en esta negociación financiera y que ha de estar obteniendo jugosos lucros a raíz de esta situación anormal.

CRUZADA NACIONAL

En otro momento, López Perito se refirió a la cruzada nacional anunciado por el gobierno paraguayo y que embarca a todos los poderes del Estado en un litigio que Paraguay ya tiene perdido. “Es sospechoso que nosotros entremos hoy a una cruzada nacional en la defensa de los intereses  del Estado, cuando que en realidad esta es la ejecución de una sentencia”, apuntó.

Refirió que en este tema solamente se pueden discutir dos cosas. Una de ellas es el cuestionamiento de la sentencia para lo cual no hay condiciones valederas y la otra es la postergación de la agonía del pago, que pone en riesgo la posibilidad de que en vez de pagar 80 u 85 millones de dólares, terminemos pagando 120 a 150 millones de dólares.

“En resumen, corremos el riesgo de ser utilizados por estos representantes del gobierno que quieren presentar ésta como una causa en la cual se puede lograr todavía algo, pero en realidad la causa ya está perdida”, agregó.

Finalmente, resaltó que en el periodo de gobierno iniciado en el 2008, se buscaron mecanismos financieros de solución para solventar esa deuda sin que ella represente erogación alguna para el Estado paraguayo y podamos limpiar nuestro curriculum internacional en materia de pago. Este punto, dijo el senador,  le conviene muchísimo a nuestro país en un momento en que está apelando al tema de las inversiones internacionales.