En Salón Comuneros de la Cámara de Diputados se realizó en la fecha la segunda jornada del el Seminario Internacional de Sitios de Memoria, con la presencia del senador Miguel Ángel López Perito e invitados especiales; entre ellos, Baltasar Garzón, jurista español, presidente de la fundación que lleva su nombre.

El evento se realiza “A 40 años de la Operación Cóndor”, en memoria de Pastor ArminIhle,  Juan Manuel Benítez Florentín, Juan Díaz Bordenabe y Carlos Luis Casabianca, y está organizado por la Comisión de Verdad, Justicia y Reparación, dependiente de la Defensoría del Pueblo.

En la ocasión, el senador López Perito se refirió a la necesidad de mantener viva la conciencia y la identidad de nuestro pueblo y conectar los sitios de memoria, que son lugares emblemáticos de lucha contra la dictadura. Esos lugares -dijo- son sitios donde se registraron los peores episodios de represión, torturas y maltratos que hicieron desaparecer a muchos compatriotas.

El legislador resaltó la necesidad de que la juventud de hoy sepa lo que pasó en aquellos años, ya que a veces no tienen la menor idea de lo que estamos hablando, dijo y agregó que siente una enorme responsabilidad en ese sentido -personal y colectivamente- por no haber podido transmitir adecuadamente a nuestros jóvenes el significado de los horrores de la dictadura.

“Pareciera que nuestra sociedad tiene vergüenza de asumir esa etapa negra de nuestra historia, pareciera que queremos borrarla; hay una tímida mención en los libros en las escuelas y casi ninguna mención en nuestras universidades. Es impresionante las ganas de olvidar las barbaridades de la dictadura”, lamentó.

Recordó que actualmente, las violaciones a los derechos humanos se repiten con el avasallamiento a las comunidades indígenas, a quienes se les despoja de sus tierras y se deforestan sin piedad las zonas boscosas a cambio de insignificantes sumas de dinero que entregan a los líderes.

Para López Perito existen alarmantes signos de reinstalar el totalitarismo en nuestro país y significó que  la dictadura afectó nuestra cultura, nuestra manera de pensar y de reaccionar, nuestra actitud cívica y nuestra educación.

Se refirió además al compromiso de reparación integral que se tiene con las víctimas de la dictadura, aunque el concepto todavía no es visto como un derecho, sino como un gasto económico que la sociedad debe asumir, presentándola como una simple indemnización.

El Seminario Internacional concluirá mañana, con una visita al Penal de Emboscada, donde se darán a conocer las conclusiones finales y recomendaciones, y se leerá el contenido de la Declaración del evento.